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13
Oct

El Mundial es el premio a una generación forjada desde inferiores

La mayoría de jugadores que alcanzó la clasificación al Mundial de Brasil 2014 es una generación que se forjó desde 2003.

Colombia pasó un bache largo donde los resultados no llegaron. En Francia 98 se terminó de consumir aquella generación, espontánea y –quizás la más técnica- que clasificó a tres mundiales y alcanzó múltiples logros en la década de los 90.

La reconstrucción de la selección después de aquel último mundial fue difícil. Hasta ese entonces el proceso en inferiores no se cultivaba. Las categorías sub-17, sub-20 y sub-23 quedaban a mitad de camino en el último escalón, el de llegar a la élite.

En 2003, Reinaldo Rueda con la sub-20 y Eduardo Lara, con la sub-17, empezaron a cambiar la historia que hoy tiene a Colombia de regreso al Mundial.

Pablo Armero, Cristian Zapata, Fredy Guarín, Abel Aguilar y Macnelly Torres son las raíces de aquel 2003 en ambas categorías y que figuraron en los Mundiales de Finlandia sub-17  y Emiratos Árabes sub-20.

En 2005, para el Suramericano sub-20, que ganó Colombia, aparecieron nombres como Camilo Zúñiga, Falcao García y Carlos Valdés, que unidos a Guarín, Aguilar y Zapata, ya iniciados en 2003, fueron aumentando la cuota que es parte fundamental del grupo actual de mayores.

Pero no solo fue el hecho de haber sostenido el proceso con jugadores clave, además incidió de que hayan vivido la experiencia internacional. Todos emigraron al fútbol internacional con una mentalidad distinta.

Toda su experiencia, la mayoría europea, significó la reunión de un potencial que había que encaminar y no dejar perder. Tomó su tiempo. Tres mundiales consecutivos por fuera. Las razones, casi siempre terminaron en el cuerpo técnico.

Pasaron Javier Álvarez, Francisco Maturana, Reinaldo Rueda, Jorge Luis Pinto, Eduardo Lara, Hernán Darío Gómez y Leonel Álvarez, pero fue uno extranjero, José Pékerman el que logró la clasificación, usufructuando el valor agregado que la generación que de 2003 contenía.

Ese núcleo se ve alimentado por otro grupo de jugadores que también se forjó por el mismo camino. Aprendió a vivir afuera y a competir a otro nivel. Jugadores como Carlos Bacca, Jackson Martínez, Elkin Soto, David Ospina, Luis Fernando Muriel, Juan Guillermo Cuadrado y Juan Fernando Quintero terminaron de redondear el equipo.

Además, en las recientes temporadas varios de estos jugadores han dejado inscrito su nombre en las ligas de Bélgica, Portugal, España y Francia.

La clasificación a Brasil 2014 llegó en el punto ideal de maduración de esta generación, que quizás sostenga el nivel para el próximo cuatrienio. Un objetivo se cumplió, el de la clasificación. Viene otro, que es el de disputar el Mundial. Esta generación tiene una exquisita hoja de vida y suficientes argumentos como para pensar en que la historia que escriba puede ser la mejor de Colombia en los mundiales.